Moverse por la ciudad no siempre ha sido fácil. El tráfico, los tiempos largos de desplazamiento y la necesidad de encontrar alternativas más eficientes han hecho que muchas personas empiecen a buscar nuevas formas de transporte.
En 2017, Gabriel Gutiérrez buscaba una alternativa para evitar el trancón en Bogotá. Lo que comenzó con una patineta eléctrica usada como medio de transporte personal terminó convirtiéndose en una empresa colombiana dedicada a transformar la movilidad urbana.
Al principio, Minca vendía apenas unas pocas patinetas al mes. La operación era pequeña, con un taller improvisado y una idea clara: demostrar que una patineta eléctrica no era un juguete, sino una herramienta práctica para moverse por la ciudad.
Con el tiempo, más personas empezaron a entender el valor de la micromovilidad. Las patinetas eléctricas dejaron de verse como una curiosidad y empezaron a convertirse en una alternativa para recorridos diarios, trayectos cortos y desplazamientos urbanos.
Una propuesta pensada para las calles colombianas
Uno de los diferenciales de Minca ha sido entender que las ciudades colombianas necesitan vehículos resistentes, cómodos y preparados para terrenos reales.
Por eso, más que vender scooters, Minca ha construido un ecosistema alrededor de la movilidad eléctrica: vehículos robustos, servicio posventa, talleres, repuestos y acompañamiento para que cada usuario pueda sentirse respaldado después de comprar.
En movilidad eléctrica, el producto importa. Pero el respaldo también.

Servicio posventa: el diferencial de Minca
Comprar una patineta eléctrica no debería ser una experiencia de una sola vez. Para Minca, acompañar al usuario durante todo el ciclo de vida del vehículo es una parte esencial de la marca.
Por eso, la empresa ha fortalecido su red de tiendas, talleres propios y aliados, buscando que los usuarios tengan acceso a mantenimiento, repuestos y asesoría cuando lo necesiten.
Esta visión ha permitido que Minca se consolide como una marca cercana, confiable y pensada para la vida diaria.
Más de 20.000 scooters vendidos
Lo que empezó con ventas pequeñas y voz a voz hoy se ha convertido en una comunidad de miles de usuarios. Minca ha superado los 20.000 scooters vendidos y sigue creciendo en un mercado donde cada vez más personas buscan alternativas de movilidad más prácticas, sostenibles y eficientes.
La micromovilidad eléctrica no solo responde a una tendencia. Responde a una necesidad real: moverse mejor, gastar menos tiempo en trancones y encontrar opciones más inteligentes para la ciudad.
Una marca colombiana con visión internacional
Minca también ha empezado a llevar su propuesta fuera de Colombia. La apertura de su primera tienda internacional en Ciudad de México marca un paso importante en el camino de expansión de la marca.
Cada ciudad tiene sus propios retos, sus propios usuarios y sus propias formas de moverse. Pero la misión sigue siendo la misma: construir soluciones de movilidad eléctrica que funcionen en la vida real.
Movernos diferente sí es posible
En Minca creemos que la movilidad eléctrica puede transformar la forma en que vivimos las ciudades. No se trata solo de llegar de un punto a otro, sino de hacerlo de una manera más práctica, eficiente y consciente.
Por eso seguimos diseñando vehículos eléctricos pensados para quienes quieren ahorrar tiempo, moverse con libertad y encontrar una alternativa real para sus recorridos diarios.
Nota editorial:
Este contenido fue inspirado en un artículo de Forbes Colombia y adaptado por Minca Electric. Algunas próximas publicaciones podrán tomar como referencia fuentes externas relevantes para el sector.